La termografía infrarroja captura las variaciones de temperatura en la superficie de un muro o estructura. Esas variaciones delatan lo que ocurre debajo: donde hay humedad la superficie está más fría; donde hay un vacío o una viga de madera la temperatura cambia de manera característica. La cámara ve lo que el ojo no puede ver.
En un inmueble histórico declarado Patrimonio Cultural, esta capacidad es decisiva: no podemos abrir muros de adobe del siglo XVII para saber si tienen humedad, ni demoler revoques con pinturas murales para detectar fisuras. La termografía resuelve ese problema con precisión y sin intervención.
RESTAURO SAC aplica la termografía infrarroja combinada con escaneo láser 3D y fotogrametría en un diagnóstico no destructivo integrado, generando un mapa completo del estado del inmueble que sirve de base para el expediente técnico ante el Ministerio de Cultura del Perú.
¿Qué detecta exactamente la termografía?
Imágenes termográficas — proyectos reales